Este sábado 26 de setiembre celebramos el Encuentro de Jóvenes Migrantes. En el Centro de Cultura de Derechos de la Niñez y la Adolescencia del PANI, en San José, se reunieron 74 jóvenes migrantes nicaragüenses provenientes de las comunidades de Alajuelita, La Carpio, Upala, Sarapiquí, Guápiles, Ciudad Quesada, Puriscal y Bajo Tejares de San Ramón,
La actividad fue organizada por la Fundación Fútbol por la Vida en coordinación con los demás miembros de la Alianza Migrante. Desde su preparación hasta la realización del evento, se contó además con el apoyo activo de líderes jóvenes migrantes de las comunidades.
La actividad inició con muy buen ambiente a las 9:30 de la mañana motivando a todas y todos los participantes a identificarse con sus comunidades, jugando un rato en grupos y empezando a recordar su historia compartida, la nicaragüense.
Pidiéndoles que cantaran algo que les recordara Nicaragüa, se escucharon hasta siete canciones diferentes entonadas por ellas y ellos. Pudimos escuchar:
“Ay Nicaragua, Nicaraguita, la flor mas linda de mi querer, abonada con la bendita, Nicaraguita, sangre de Diriangén”
“Con un pedazo de suelo, mi Nicaragua se formó, por eso es lindo este suelo, el suelo donce nací Yo … Soy puro pinolero, Nicaragüense por gracia de Dios”
Las canciones nos permitieron sentirnos en un espacio compartido, común, en donde nuestra diferencia es nuestra igualdad.
Con un trabajo en grupo sobre las experiencias compartidas como jóvenes migrantes, hubo ideas comunes frente a los ideales para seguir adelante, el emprendimiento y la lucha cotidiana para ser mejores personas en un país diferente al propio. Sin embargo y de manera muy clara, la mayoría coincidieron que lo peor de ser migrante es la xenofobía y todas las formas de discrimianción que esto genera.
Pero frente a esta violencia, su realidad como jóvenes les permite además apropiarse de luchas y esfuerzos, y una visión para construir un futuro distinto.
En un segundo trabajo en grupos, se logró profundizar sobre los problemas de la migración para las personas jóvenes, las posibles causas y proponer algunas soluciones frente a esos problemas encontrados. Esta reflexión enriqueció las demandas y propuestas de la Agenda de Jóvenes Migrantes.
En esta agenda los y las jóvenes exigen el derecho a seguridad en los procesos migratorios, a la identidad, a la educación, a la salud, a la recreación y la cultura, a las garantías laborales y a mejores condiciones de vida para las mujeres.
Se incorporaron también propuestas como las siguientes:
Exigir nuestro derechos, a la identidad, a la libre expresión perdiendo el miedo a la deportación y poniendo en práctica valores
Ser muticulturales, compartiendo e intercambiando con otros y otras
Rompiendo el silencio por medio de la Denuncia, perdiendo el miedo a hablar, buscando apoyo e información y conociendo nuestros derechos
Tener conciencia social ¿Cómo?, comunicándose con las familias, promoviendo la igualdad y teniendo claro quiénes somos y qué estamos haciendo acá.
Movimientos pacíficos, dándose a conocer, teniendo libertad de expresión, con campañas, espacios socio educativos, talleres, entre otros.
Con estos avances, como última tarea del Encuentro, por la tarde nos reunimos por comunidades, para identificar nuestras herramientas para salir adelante: los grupos existentes, los apoyos, las capacitaciones...
Finalmente, adquiriendo un compromiso, eligieron entre ellas y ellos a tres jóvenes por comunidad para ser los delegados y delegadas de sus territorios, con el fin de seguir trabajando a manera de red y dándole continuidad a lo que nos invoca el lema: romper fronteras y abrir caminos.