Rea Severain produce un documental acerca de las comunidades
Serjoscha Lusky colaboraba en la limpieza del espacio en Tejarcillos
Por Fútbol por la Vida Costa Rica
Tras casi un año de colaboración, el actual grupo de voluntarios y voluntarias de Fútbol por la Vida está por regresar a Alemania
Un constante aprendizaje. Para los voluntarios y las voluntarias el proceso representó además de conocer a nuevas personas, comprender nuevos lenguajes, culturas y formas de entenderse.
Durante prácticamente un año, ellos y ellas desarrollaron tareas de apoyo en entrenamientos en todas las comunidades, asà como en la Ludoteca, en las Giras Recreativas y otras actividades especiales.
Sin duda alguna, el idioma español fue el primer gran reto, tal y como lo relatan Silas Markert y Ulrike Ilg:
Pero tras superar esas primeras barreras pudieron explorar muchas cosas. La gran diferencia entre las comunidades en las que trabajan con Fútbol por la Vida y sus lugares de origen les sorprendió en primera instancia. Sin embargo, el impacto siempre fue positivo, y expresan que el valorar cara a cara una cultura completamente distinta fue enriquecedor.
La Copa Femenina. Uno de los eventos que caló más en los voluntarios sin duda fue la Copa Femenina de Fútbol, pues piensan que con ella se demostró que el fútbol puede unir a personas de comunidades diferentes, con visiones y entornos muy diversos, romper barreras y desvanecer esas diferencias.
Además, Ulrike y Silas valoraron la importancia del trabajo de una fundación como Fútbol por la Vida:
Además destacaron que es fundamental la constancia del trabajo en las comunidades, cuyo plazo no debe ser corto y por el contrario debe mantenerse para lograr cambios reales.
Una parte del grupo estará partiendo el próximo 8 de agosto hacia Panamá y allà tomarán un vuelo hacia Europa. La otra parte, lo hará el 17 del mismo mes. Por esas fechas, un nuevo grupo arribará a Costa Rica para iniciar un nuevo perÃodo de trabajo.