Este domingo 25 de mayo de 2008, como tantos otros domingos desde que nació Fútbol por la Vida, simultáneamente en distintos lugares y espacios de nuestro paÃs se desarrollan actividades donde niños, niñas y jóvenes son protagonistas.
En Guápiles seis jóvenes de Tejarcillos fortalecen sus habilidades de liderazgo social y comunitario en un taller de formación, allà mismo en una comunidad llamada San MartÃn se lleva a cabo un torneo comunitario de fútbol infantil donde se congregaron mas de 80 chicos y chicas de la escuela de Fútbol por la Vida de esta localidad.
Y finalmente en Tibas, en el estadio Ricardo Saprissa, ocho chicos y chicas de Alajuelita cooperan en la gran final del fútbol nacional en un acuerdo con UNAFUT, llevando la bandera del fair play y apoyando en las bandas de la cancha de fútbol con los balones que salen.
Queda en evidencia la presencia silenciosa pero contundente de un grupo de personas que junto a jóvenes y niños y niñas despliegan acciones para propiciar un protagonismo en la gente de las comunidades. Este dÃa es uno mas de tantos donde la participación de niños, niñas y jóvenes se va gestando en un proceso de mayor aliento y ojala de mayor horizonte para la vida de ellos y ellas.
Finalmente esto viene siendo Fútbol por la Vida desde sus inicios, una propuesta novedosa por no tradicional, fuera de horarios normales y lugares comunes, donde las personas van construyendo su itinerario y escogen un domingo de mayo para ser sujetos(as) de sus cambios.